Chad
¡Mira a ese guapo bribón! No hay miles como él. Los tíos así o ya están chulos o no son gays. Pero hay algunos que están chulos (con una tía) y siguen echándose unas risas con sus colegas deportistas de vez en cuando. ¿La metrosexualidad obliga? Es el caso de Chad, un cefran kiffer de cara desaliñada, siempre bien vestido con zapatillas y chándal, viril y un poco macho. El bogoso de las zapatillas le va a clavar unos buenos dos decímetros en su bonito, seco y musculoso culo. No te preocupes, su novia lo sabe.